Mi abuela Sandalia López Sánchez, una buena encajera.
Una de las artesanias más bellas es el encaje de bolillos.
Manos ágiles y laboriosas mueven los bolillos de aquí para allá, con un tintineo armónico.
Después de horas de trabajo, va surgiendo un delicado entramado.
Antiguamente era un medio de subsistencia, hoy se ha convertido en hobbie.
Gracias
a muchas personas que no quieren dejar en el olvido una tradición tan
bella, podemos admirar el encaje de bolillos convertido en obra de
arte.



Me encantan toda clase de manualidades y hacer bolillo es una de mis asignaturas pendientes, pero ya creo he hecho tarde. Un saludo Conxi
ResponderEliminarEn mi segundo destino (ya hace unos cuantos años)tuve la oportunidad de aprender a hacer encaje de bolillos con la técnica de las camariñenses, pero estaba tan agobiada con la preparación de lo que tenía entre manos, que renuncié. A veces las oportunidades se presentan una vez en la vida; y si quieres otra, hay que buscarla.
ResponderEliminarPreciosos mps de mi tierra, Irati, ¡tienes tú muchos más que yo!
Un abrazo
Justa
Gracias Conxi y Justa por vuestro comentario.
ResponderEliminarPienso que nunca es tarde para aprender.
La vida es aprendizaje y los bolillos forman parte de ese aprendizaje.
Soy la cuarta generación de encajeras y esa es una asignatura pendiente que tengo, aunque hubo una etapa que lo intenté.
Abrazos.
IRATI
¡Qué bonitos mps. y que espectacular es la tradición encajera, de la que Almagro es una buena muestra! ¡Qué pena que todas estas labores se dejen de hacer...!Para mi no es ninguna asignatura pendiente pues, aunque yo hago distintas labores, el encaje de bolillos es algo que creo que nunca aprendería a hacer..Lo veo dificilísimo..
ResponderEliminarUn saludo.